Pra você, meu amor

Você foi o maior dos meus casos
De todos os abraços
O que eu nunca esqueci
Você foi, dos amores que eu tive
O mais complicado e o mais simples pra mim
Você foi o melhor dos meus erros
A mais estranha estória
Que alguém já escreveu
E é por essas e outras
Que a minha saudade faz lembrar
De tudo outra vez…


No te lo pienses demasiado


Lo que quiera que sea que tengas entre manos, no te lo pienses demasiado: ¡Hazlo! Mueve ficha… Los indecisos, por muy perfeccionistas que sean, tienden a perder el tren. Cuando se quieren dar cuenta el convoy ya está lejos, muy lejos. En mi opinión las oportunidades hay que atraparlas al vuelo, sean buenas o regulares. Porque en realidad nunca se sabe lo que puede o no venir después…
El «yo pensé», no siempre sirve. Así que ya sabes, si es tu caso, mueve ficha.
© Manel Marina

Sí, señor

No hay más oficio que el de ejercer.

Nos pasamos el día preguntando: Y tú, ¿qué quieres ser de mayor? ¿Cuál es tu sueño? Cuéntame… y cuando se arrancan, a veces, nos quedamos locos. ¡Qué cosas dice la gente! Que si ser más joven, que si… De hecho, más de una vez me he quedado con ganas de contestar: soy coach, no mago.
.
En definitiva, una cosa es dar rienda suelta al método socrático, a la mayéutica, y otra muy distinta pedir imposibles.
.
© Fernando Vázquez

Mentoreando que es gerundio

Ayudar, acompañar, guiar, dirigir, aconsejar… es lo nuestro.
.
Si bien es cierto que soy muy amigo de españolizar muchos de los términos que empleamos cada día, en este caso estoy haciendo un guiño a mi querida y nunca olvidada Portugal. Ya sabéis, mi segunda patria. 
 
Si no me falla la memoria creo que fue allá por 2009, en el transcurso de una convección de nuestra oenegé, cuando descubrí que «mentorear» en portugués significa tutelar. Pues eso, por algo somos lo que decimos ser: coaches, facilitadores, instructores, consultores, mentores, maestros, guías… de empresas y personas.

© Manel Marina