Mostrando entradas con la etiqueta Pedro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro. Mostrar todas las entradas

Miedo, tengo miedo

Cuando no, también, “pericitis”; pereza, apatía, inconstancia, etc., etc.
.
¡Qué cosas dices, Manel! ¿Cambiar? ¿Mejorar? ¿No perder el tiempo?  Eso no se estila, no hay más que ver cómo va el país… Por lo demás, nos falta humildad. Esa tan necesaria para aceptar que necesitamos ayuda, sea para mejorar o sea para resolver…
.
En definitiva, para cambiar hay que querer.
.
Tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto. Henry Ford
.
© Pedro Blanco

Hoy es el Día de la Tierra


Es decir, el día de la lucha del hombre contra el cambio climático y el calentamiento global. Mañana será el Día Internacional del Libro, y así los 365 días. El calendario está lleno de conmemoraciones…
.
En estos casos siempre tengo la misma duda: ¿Cómo se sentirá la gente con este tipo de recordatorios, como quien oye llover? ¿O realmente todo el mundo está mucho más concienciado de lo que a simple vista parece? Si lo digo es porque así lo siento. De hecho, es un sentimiento similar al que más de una vez he comentado en relación a las personas. Sobre todo a las que sufren en silencio por uno u otro motivo, y para más inri están solas. Hoy leí una frase en Facebook que me hizo reflexionar un buen rato: “Deberíamos prestar más atención a las personas que más nos quieren y menos a las que sólo nos utilizan para lo que quieren.” ¡Qué gran verdad! Lo difícil es ponerlo en práctica. Principalmente, creo yo, porque somos demasiado esclavos de los convencionalismos sociales. Aun así, ya se sabe, la esperanza es lo único que no debemos perder.
.
© Pedro Blanco

¿Navegando?


(Replico al de las gavias)
.
Según el diccionario de la Real Academia Española, navegar tiene varias acepciones: viajar en un buque o en otra embarcación, generalmente por mar. Hacer viaje o ir por el aire en globo, avión u otro vehículo adecuado. Desplazarse a través de una red informática. Andar de una parte a otra tratando y comerciando, etcétera.
.
Conociendo “el paño” no creo que ande muy lejos, especialmente ahora que tenemos tanto trabajo. La vocación es antes que la devoción… y en este sentido nadie tiene dudas de cuáles son sus prioridades. De hecho, puede que esté tratando y comerciando de una parte a otra.
.
© Lucía Arranz

Eso, eso, todos a las gavias

Esto lo escribí hace un año, exactamente el 3 de julio, y por lo que acabo de saber está claro que no iba yo muy desencaminado. Creo que se ha vuelto a embarcar, o está a punto… Esto de navegar debe de ser una sensación muy parecida a la que yo siento con la montaña. Por más picos que suba siempre estoy esperando al siguiente, al más difícil todavía. Poco más o menos, guardando las debidas distancias, como los retos a los que nos enfrentamos cada día en nuestro trabajo terapéutico. Por complicada que sea la historia nunca decimos que no a nada, y eso que últimamente complicadas son todas. Lo dicho, todo el mundo a las gavias.
-------------------------
Por cierto, ¿qué son las gavias? Ya sé, ya, el trapo. Las velas… Ya me conocéis, es por incordiar. Donde hay luces, hay sombras. No todos somos marineros aunque vayamos en el mismo barco, algunos somos de tierra adentro y salvo las barcas del parque de El Retiro… Bueno, pues eso, que me alegra muchísimo que nuestro capitán se haya embarcado en otra travesía con Rach. La practica continuada crea afición y, quién sabe, lo mismo termina repitiendo esquema como su predecesor. Como sabéis, los últimos años de Luis fueron a bordo de un barco. De su barco, eso sí, pedazo barco. Toda una goleta.

En cualquier caso, lo que es indudable es que todos necesitamos descansar. El año ha sido largo e intenso y, la verdad, el calor no ayuda para trabajar. O sea que con barco o sin él puede que más de uno nos vayamos también en busca de vientos más frescos. Ahora más que nunca es el momento.


© Pedro Blanco

Tela marinera

Seguramente si lo hubiéramos hecho adrede no hubiera salido tan redondo, ayer nos volvimos a encontrar en la tierruca de María. Eso sí, por diferente motivo. La última vez que fuimos a Cantabria, tal y como en su día lo explicó Manel, fue para echar sus cenizas al mar:
.
“María era cántabra, es. Sigue siendo. Sigue estando… Mientras vivamos seguirá con nosotros, con todos. Vivirá en nosotros, no lo olvidéis. “Solo muere lo que se olvida”. Esta madrugada cuando estábamos en la playa despidiéndonos, todos los presentes nos sentimos muy acompañados… No sé cómo explicarlo. Poner en palabras una sensación como esa no es que sea difícil, que lo es, es que sería prácticamente imposible. Hay que vivirla… Sea como fuere, me he sentido muy reconfortado. Hemos cumplido su último deseo, la hemos entregado al mar. Al mar de su tierruca…”
.
En esta ocasión el motivo era muy diferente, de Santander partieron nuestros aguerridos marineros… Con un tiempo de mil demonios, todo hay que decirlo. Llovía, el mar estaba embravecido, y desde luego no invitaba a lanzarse a ninguna aventura marinera. Aun así, soltaron amarras, levaron velas y salieron con viento fresco. Pues eso, tela marinera… ¡Admirable!
.
© Pedro Blanco

¡Menudos fantoches!

Hubo un tiempo en el que a las grandes empresas tanto por tamaño como por gestión las llamábamos “cojo-empresas”, por lo cojonudas que eran. Ya sé, es una vulgaridad… Aun así, en el diccionario de la Real Academia Española viene recogido como algo estupendo, magnífico, excelente… Pues bien, de un tiempo a esta parte muchas de esas empresas se han quedado en lo que seguramente eran desde el principio, en nada, en humo. Cojas, puesto que a la hora de la verdad son inoperantes hasta extremos increíbles. Como es el caso, por ejemplo, del proveedor de servicios web que Valdelicea & Cía. tiene contratado desde hace seis años.  Hoy lunes todavía siguen con sus estúpidas respuestas automáticas: “Para poder ayudarle necesitamos que nos proporcione la información solicitada. Sin esta información no podemos hacer nada.” ¡Menudos fantoches!
.
Por sus hechos los conoceréis, no por sus palabras.
.
© Pedro Blanco

Volvemos al buen rollo

No es que antes no lo tuviéramos, quede claro; lo que no teníamos era tiempo, eso es todo. ¿Por qué lo digo?  Porque se nota. Desde esta mañana nuestro barco-bosque rezuma buen humor y armonía por todas partes… Ha sido salir de esos “directorios busca éxitos” y empezar a recuperar nuestra antigua esencia, no hay más que ver la página de Valdelicea & Cía. en Facebook. Hoy, qué casualidad, hemos llegado a los doscientos amigos. Y, para rematar el día, Rach ha dicho sin decir lo que todos queríamos volver a sentir… Pues eso, hemos vuelto al camino primitivo. Ahora, con todo lo que sabemos, difícil será volver a equivocarnos de senda.
.
© Pedro Blanco

Perdón por las molestias (II)

Otra vez con lo mismo.

Si veis que desaparecen algunos posts es porque estamos intentando resolver un problema interno. No sé si os habréis fijado pero de cuando en cuando aparece una página de publicidad que, desde luego, no es nuestra. Puro SPAM.
.
Gracias.
.
© Pedro Blanco

Juntos lo hacemos posible

Cada vez que nos juntamos los amigos, los que formamos parte de esta aventura solidaria y terapéutica, más de uno acaba con las emociones del revés. Aun así siempre nos quedamos con ganas de volver… Son muchos años los que llevamos juntos. Aunque, por lo que leí el otro día en el perfil de Manel en Facebook, hay quien nos gana por goleada. Una amiga suya de la juventud se puso a poner fotos de cuando tenían quince o veinte años y nos quedamos alucinados. Poca gente, por no decir ninguno, conozco que mantenga relación tan fluida y emotiva con sus amigos de siempre. Estoy convencido de que es una “forma de ser”, una particularidad muy singular de carácter. En casos así es cuando se confirma lo que venimos diciendo desde hace años: nuestro capitán es un ser muy, pero que muy, especial. Tiene la habilidad natural de agrupar, de juntar… Aunque algunos lo llaman “poder de convocatoria” creo que ese no es el caso. Una cosa es convocar y otra muy distinta mantener. Por ejemplo, para una fiesta tú puedes convocar a un montón de amigos a los que posiblemente no veas en todo el año. Sin embargo, para vernos o para trabajar en lo que trabajamos nosotros que es algo muy vocacional, para esto hay muy poca gente. Sin olvidar, además, que estamos en agosto. Pues eso, que cuando supimos que Rach y Manel estarían en Madrid en estas fechas nos faltó tiempo… Todo el mundo se apuntó al abrazo.  
.
© Pedro Blanco   

Una de Perogrullo

Quien te lastima te hace FUERTE, quien te critica te hace IMPORTANTE, quien te envidia te hace VALIOSO, y a veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor… tienen que soportar que te ocurra LO MEJOR!!!
.
Lo he leído en Facebook.

© Pedro Blanco

Lástima mili

A estas juventudes de ahora, como diría Uno, les falta disciplina y espíritu de servicio. No hacen más que criticar y quejarse por todo.

Estooo… yo hice la mili en el cuerpo de ingenieros, en Ceuta. Fui zapador del ejército, algo sé de mover tierras y arenas de aquí para allá. Lo digo por si necesitáis sacar al que se ha quedado encallado. Ah, ¿qué no es físico? ¿Es mental? Entonces, no sé. Lo único, si queréis, probamos con la pala. Quizás con unos toquecitos…

Ahora en serio, trataba de quitar hierro. Por lo que me han contado y yo he podido leer por los blogs, según parece la semana está siendo durilla. Terapéuticamente hablando, claro está. Pues eso, que con tanta crisis las emociones siguen muy revueltas.

© Pedro Blanco

Empleo, función, misión…

Alguna que otra vez lo hemos hablado entre nosotros, Valdelicea & Cía. es mucho más que una ONG. Se podría decir que es un reflejo de la familia ideal, a pesar de tener desempleados… O quizás sea por eso, porque aun así todos cumplen su cometido y cada cual se “emplea en función de su misión”: el empleado alienta al desempleado, el alegre al triste, el maestro al aprendiz… Digo ideal porque como bien sabemos pocas familias son perfectas. Y mucho menos en los crispados tiempos que vivimos en los que por desgracia empieza a proliferar el “sálvese quien pueda”. Es decir, si te va bien, bienvenido seas y, si no, piérdete. En definitiva, el egoísmo manda.

Por esto, y por mucho más, estamos tan agradecidos a quien tanto hace por mantenernos a todos unidos y a flote. Desde Brasil, muchas gracias Manel!!!

© Pedro Blanco

¡Buenos días España!

He pensado que era mejor escribir hoy, antes de que llegue la huelga del 29, no sea que me salga un piquete y tengamos más que palabras. Lo primero de todo: ¡Felicidades Andalucía! Y también, cómo no, os acompaño en el sentimiento… Ya sé que me echáis de menos, yo también a vosotros. Bueno, no tanto. Vivir en la “Ciudad de la Alegría”, en Salvador de Bahía, nos mantiene muy ocupados a todos. Hay tanto por ver y por hacer… y como además nadie te pisa la chancla, es un gusto. Otra de las ventajas es que vives intensamente. Aquí, hasta trabajar es una fiesta, todo el mundo está alegre. Y lo mejor, la gente valora tu esfuerzo. Así que ya sabes, Capi, déjate de Índicos y cruza el Atlántico. ¡Hasta pronto!

© Pedro Blanco & Cía.

Nos preguntan…

¿Qué es la resiliencia? Por no entretenerme buscando ahora los artículos que tratan del tema, creo que están en Coaching en Madrid, aquí os dejo unas anotaciones:

En psicología, el término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Cuando un sujeto o grupo (animal o humano) es capaz de hacerlo, se dice que tiene una resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos. Actualmente la resiliencia es considerada como una forma de psicología positiva no encuadrándose dentro de la psicología tradicional.

© Pedro Blanco & Valdelicea OnLine

Año nuevo, vida nueva

Nuestro viaje está cada vez más cerca, sí; más que viaje, traslado. Efectiviwonder, migramos… Rosa y yo nos vamos con Johnny y Rui a “hacer las Américas”, a Brasil. Y quien sabe, ya puestos, puede que nos demos una vuelta por Paraná. Si hay que ir, se va; pero ir “paraná”, es tontería ¿Verdad Charly? Perdonarnos la broma, hemos empezado el año así de risueños…

(Paraná es un municipio de la provincia de Entre Ríos, Argentina)

No es una huida, es un cambiar. Un cambiar de aires.

© Pedro Blanco

Eres un “uno de abril”

…dicen en Portugal para referirse a, estoo…, gente como yo; inocentes. Ayer caí en todas y cada una de las tomaduras de pelo de mis compañeros, se lo pasaron en grande a mi costa. Ya lo dice mi madre, soy demasiado bueno…

El origen de esta fiesta es bien distinto a cómo se celebra hoy en día, la verdad es que nunca he sabido de “quién fue la idea”. Como sabéis el 28 de diciembre se conmemora la matanza de los niños menores de dos años nacidos en Belén… ¿Será por aquello del humor negro tan característico entre los españoles? Quién sabe. Bueno, el caso es que en el día de ayer (festividad de los Santos Inocentes) por aquí corrieron las bromas y las “inocentadas” y, como digo, yo me las llevé casi todas. Ya, Alberto tampoco se quedó corto.

© Pedro Blanco

Lo primero es lo primero

Muchos pensábamos que…

Una vez más nos has dado una lección, amigo. Las cosas como son. Está claro, nos equivocamos. Erróneamente pensamos, supusimos, que como la Navidad no era tu fiesta estarías lejos. Cuando esta mañana te hemos visto salir del hospital nos hemos quedado perplejos… Tienes mucha razón: Lo primero es lo primero, los amigos antes que nada o que nadie.

Para ti es el corazón.

© Pedro Blanco

Azules como el mar

Así somos y estamos l@s mariner@s de Manel Marina & Asociados, además de azules, muy orgullos@s por poder seguir navegando juntos con todos vosotros. Y por eso os deseamos…

Tanta suerte como gotas tiene la lluvia,
tanto amor como rayos tiene el sol
y tanta felicidad como estrellas tiene el cielo.

¡¡Feliz Navidad!!
© Pedro Blanco

De ti aprendí

Que la opera no acaba mientras la gorda sigue cantando…, y si me pongo a pensar seguramente recordaría más de cien (mil) anécdotas o bromas como esta. Eres único, amigo. Siempre consigues arrancarnos una risa por tristes o complicadas que sean las circunstancias. La pena es que no todos sabemos hacerlo igual para ayudarte a ti. Puesto que tus “circunstancias” son casi siempre peores dado que tú cargas con mayor responsabilidad.

Hoy es el Día Internacional del Sida (VIH), más de una vez me han preguntado si nosotros hacíamos algo al respecto. Me refiero a si dábamos algún tipo de apoyo desde Valdelicea & Cía., mi respuesta siempre ha sido la misma: No. De todas formas, he aclarado, si algún día hacemos algo será o bien porque alguno de nosotros lo necesita o porque consideremos que nos “toca de cerca”. Es así como funcionamos, nos especializamos cuando conocemos el sufrimiento en toda su extensión. Ahora bien, hay sufrimientos que son difíciles de encarar. Muy difíciles… Para muchos de nosotros, incluso, increíbles. El ser humano cuando se pone “creativo” es brutal. Hablo de abusos, de maltrato, de atropellos, explotación, mezquindad… y todo lo que eso conlleva para el que lo sufre: Alcoholismo, drogadicción, psicopatologías, inseguridad, fobias… que en muchos casos acaban en cánceres, infartos, suicidios… tanto en cuanto somatizan todos sus desarreglos.

No digo más: Manel, contigo siempre.

© Pedro Blanco

Ahí me has dado

Después del “¿por qué a mí?” viene el “Ya no me divierte o satisface esto o lo otro”. ¡El cambio está servido! Y al poco solo queda constatar que ya no somos los que fuimos. Algunos dicen que a “eso” se le llama crecer como personas…

A veces resulta casi tan traumático ser plenamente consciente de lo que quiera que sea que te haya pasado: duelo, enfermedad, crisis familiar, empresarial, laboral… como el hecho en sí del “día después”, sea semana o mes. No sé si me explico. Indudablemente después de un revés ya no vemos la vida de la misma forma, entre otras cosas porque ya no miramos igual. Es en ese momento cuando nos sentimos descolocados con nuestro entorno. Ni los amigos de antes te satisfacen ni las actividades, sean las que fueren, te llenan. A eso se refiere Manel en el post anterior, una vez pasas por la “escuela de dolor” ya no eres el mismo. Tu percepción de la vida ha cambiado considerablemente.

¿Quién sigue?

© Pedro Blanco